La creación de una opinión pública libre convierte al periodismo en un pilar fundamental del sistema democrático. Actualmente, países con apariencia de democracias violan constantemente la libertad de información y expresión. Este espacio es un tributo a todos aquellos periodistas que luchan contra esas trabas políticas en busca de la verdad y que por hacerlo lo pagan caro. Incluso, con sus propias vidas. Será una defensa apasionada del periodismo que no entiende de barreras.
"El periodismo mantiene a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto" Francisco Umbral
Reporteros sin Fronteras ha hecho balance por primera vez de los periodistas que se han visto obligados a abandonar su país. Las amenazas en el ejercicio de su profesión y en su vida han supuesto el exilio de 157 periodistas en todo el mundo.
Los ejemplos del 2009 han sido claros: más de 50 periodistas y bloggers iraníes abandonaron el país tras la represión que sufrieron después de la victoria de Almadineyhad y en Sri Lanka han sido alrededor de 30 periodistas los que han huido del país por miedo a sufrir represalias de la dictadura impuesta. Además, ser registran exilios en Guinea, Afganistán, Pakistán, México, Colombia y Etiopía.
Estos datos significan que el miedo protagoniza la vida de los periodistas en muchos países y da sus frutos. Prefieren el exilio a no poder ejercer su profesión con la base democrática que tan importante función requiere. A veces el éxodo es la úncica salida si el objetivo es hacer un periodismo plural e independiente. Pero los exiliados no lo tienen fácil. Según Reporteros Sin Fronteras "muchos pasarán meses, incluso años, en la esperanza de conseguir alguna forma de protección, o una hipotética reinstalación". Mientras tanto, el país de origen queda desinformado. Ausente de este derecho fundamental.
En 2009 fueron asesinados en el mundo 76 periodistas, un 26% más que en 2008, y 33 fueron secuestrados, un 13% más que en 2008), según el balance anual de Reporteros Sin Fronteras. Asia, Africa, Europa, Magreb, Oriente Próximo y América son los países más afectados.
Además, el número de periodistas agredidos o amenazados ha subido de 929 a 1.456. Esto mismo ha sucedido con los medios de comunicación censurados, que han aumentado un 61% más (570 en 2009 y 353 en 2008). También se ha incrementado el número de informadores secuestrados (33 frente a 29, un 13% más).
Las guerras y las elecciones controvertidas son los principales peligros para los reporteros según esta asociación.
En cifras: - 76 periodistas asesinados
- 33 periodistas secuestrados - 573 detenidos - 1456 agredidos o amenazados - 570 medios de comunicación censurados - 157 reporteros han abandonado sus países
La caída de los regímenes comunistas del Este de Europa generó en sus sociedades una euforia de la que fueron testigos los medios de comunicación. Prensa, radio y televisión difundieron los cambios que día a día liquidaban las instituciones comunistas. Pero una vez que la situación fue estabilizándose y que la democracia pluripartidista y la economía de mercado comenzaron a abrirse paso, se comprobó la dificultad para avanzar en el proceso. Según Carlos Barrera en su libro Historia del Periodismo Universal, “la actuación pasiva de una población educada durante décadas en el adoctrinamiento más severo influyó en la inclinación manifiesta en buena parte de los profesionales a seguir dependiendo excesivamente de las fuentes de información oficiales, a mantener estrechos lazos con determinadas fuerzas políticas o intereses económicos y a olvidar así en ocasiones su misión de informadores y críticos con la realidad circundante”. Esto podría explicar la situación de dependencia en la que se encuentran la mayoría de los medios de comunicación rusos respecto a los poderes políticos y económicos, mostrando la realidad que interesa a éstos últimos ante la pasividad de la sociedad. Pero la situación del panorama informativo en este país va más allá. La mayoría de los periodistas independientes o críticos se sienten amenazados por el Kremlin, forman parte de listas secretas de personas sospechosas de extinguir las estructuras de poder. Para ello se realiza un control exhaustivo de las mismas para encontrar su paradero.
Anna Politkovskaya, periodista crítica con el gobierno de Putin que apareció asesinada en su apartamento de Moscú en 2006, es el ejemplo más trágico de lo que le puede suceder a un periodista en Rusia. Fue tiroteada en el pecho y la cabeza cuando investigaba posibles casos de torturas en Chechenia, según aseguraban sus compañeros de profesión. La periodista había confesado en varias ocasiones haber recibido amenazas de muerte de los servicios secretos rusos, el Ejército y otras agencias de seguridad del Estado.Desde que Vladimir Putin llegó al poder a principios del año 2000, doce casos de asesinatos a periodistas han quedado sin resolver, según la Unión de Periodistas de Rusia (UPR). Entre ellos se encuentra la del periodista estadounidense Paul Klebnikov, director de la edición rusa de la revista Forbes, asesinado en junio de 2004. Además, estos profesionales se suman a una lista de más de 300 periodistas muertos o desaparecidos en Rusia desde 1991.
Resulta paradójico que los procesos electorales, que son el símbolo de la democracia y la libertad de expresión, sean los escenarios más peligrosos para aquellos que la defienden con la libre e independiente información. El ejemplo más claro del 2009 han sido las elecciones que se han celebrado en junio en Irán. El proceso electoral ha supuesto la proliferación de métodos represivos de todo tipo contra los medios.
El momento más delicado para los informadores es el de la comunicación de los resultados. a menudo tergiversasdos. Los partidarios de Mahmud Ahmadinejad, que no esperaban un movimiento opositor tan fuerte, protagonizaron una violenta repercusión contra cientos de periodistas y bloggers. La acusación, que eran agentes desestabilizadores.
Teniendo en cuenta esto, Reporteros Sin Fronteras asegura que 010 será un mal año para la represión de los periodistas ya que está prevista la celebración de elecciones en países donde es habitual la censura periodística como Costa de Marfil, Sri Lanka, Birmania o Irak.
Veintiuna personas, entre ellas doce periodistas, han sido asesinados en la provincia de Maguindanao (Filipinas). Han sido decapitados por hombres armados y presuntamente relacionados con una trama política en torno a las próximas elecciones provinciales, previstas para mayo. Entre los asesinos se encuentran, además, dos policías relacionados con un gobernador ideológicamente próximo al partido de la presidenta Gloria Arroyo. Incluso, el propio hijo del actual gobernador podría estar implicado en la matanza.
El teniente coronel Romeo Brawner ha comunicado que habían hallado los cuerpos de trece mujeres y ocho hombres entre los que se encontraban políticos, abogados y periodistas. Entre ellos se encontraban también la mujer y otros familiares de un candidato local. El Instituto Internacional de la Prensa asegura que se trata de una disputa política entre los defensores del gobernador anteriormente citado y los seguidores de su rival en las próximas elecciones.
Reporteros Sin Fronteras ha declarado que "nunca, en toda la historia del periodismo, la profesión había pagado un tributo tan grande en un solo día".
La conocida periodista rusa Anna Politkovskaya no solo es un ejemplo de buen periodismo sino también de coraje. Esta activista rusa luchó como pocas por los derechos humanos de su país y utilizó para ello sus reportajes críticos con el Kremlim. No dudó ni un momento en lanzar piedras contra lo que no le gustaba, que era nada menos que el ex presidente de Rusia: Vladimir Putin. En su libro La Rusia de Putin, Politovskaya se refiere al dirigente como “omnipresente”, refiriéndose a los aspectos de la vida de la población rusa. Con el periodismo por bandera, esta periodista intentó hasta su muerte conseguir la libertad de los rusos a través de la información.
Las décadas de autoritarismo soviético han condicionado el panorama informativo del país. Sus dirigentes no terminan de ver con buenos ojos una de las labores fundamentales del periodismo: la crítica política. En Rusia la mayoría de los informadores han estado a merced de Putin porque se encuentran amenazados por el Kremlim. Pero Politkovskaya era una de esas muchas profesionales que trabajaba para el periódico independiente Nováya Gazeta y que arriesgaba su vida cada vez que realizaba una crónica del conflicto checheno. “La gente a veces paga con su vida por decir bien claro lo que piensa”, afirmaba Politkovskaya en una conferencia por la libertad de prensa organizada por Reporteros Sin Fronteras en Viena.
Y ella lo hizo. Politkovskaya apareció muerta en su domicilio de Moscú el 7 de octubre de 2007 cuando preparaba, según compañeros de profesión, algunas informaciones sobre torturas en Chechenia. El tiroteo que sufrió la ‘conciencia de Rusia’, como la conocen en su país, coincidió con el 54 cumpleaños del que era por entonces presidente ruso. El hecho es significativo si se tiene en cuenta que Putin era el blanco preferido de sus críticas y que durante su mandado murieron Politkovskaya en su libro La Rusia de Putin critica duramente la neosovietización que está sufriendo Rusia desde la llegada a la presidencia de este ex miembro de la FBI. Asegura que la FBS intenta reprimir todas las libertades civiles para establecer una dictadura al estilo soviético. Además, explica cómo se han instalado en el sistema los nuevos ricos, describe la línea transparente y endeble que separa el poder judicial del político y cuenta cómo la corrupción y mafia se han instalado en la vida de los rusos. Los títulos de otros de sus libros como La deshonra rusa refiriéndose a la guerra de Chechenia o La Rusia de Putin: la vida en una democracia fallida, son un claro ejemplo de la postura de esta comprometida periodista. Politkovskaya recibió amenazas de violación y tortura cuando intentaba de ejercer su trabajo con independencia
La veterana activista rusa Ludmila Alexéyeva, que encabeza la filial rusa del Grupo Helsinki, ha denunciado que las profesiones de periodista y defensor de los derechos humanos son "mortales en Rusia" y culpa al Kremlin. Alexéyeva reconoce que "no hay argumentos para decir que esos asesinatos fueron sancionados por representantes del poder, pero la atmósfera que existe en el país contribuye a ello". La independencia y la libertad de los periodistas rusos deja mucho que desear en este país y el pesimismo se apodera a menudo de los informadores. Politkovskaya aseguró: “ La gente me dice a menudo que soy una pesimista, que no creo en la fortaleza del pueblo ruso, que estoy obsesionada en mi oposición contra Putin y no veo nada más allá de eso. Si alguien piensa que puede estar tranquilo con los pronósticos 'optimistas', déjenlos estarlo. Es ciertamente la forma más fácil, pero es la sentencia de muerte de nuestros nietos." Seguramente Politkovskaya sabía que antes que la de sus nietos, estaba sentenciando su propia muerte. Pero murió diciendo claramente lo que pensaba y luchando por aquello en lo que creía: la libertad del pueblo rusa. Todo un ejemplo.
«Un ataque al respeto de un miembro de la familia real» es el argumento que han dado las autoridades marroquíes para cerrar el diario donde ha aparecido esta caricatura, el Ajbar al Yum. El motivo de la ofensa no es más que esta viñeta que muestra al primo del rey, Mohamed VI, el príncipe Mulay Ismail, en el trono de su reciente boda con la bandera del país de fondo. Éste último símbolo ha sido la punta de acero de esta medida censora por parte del gobierno marroquí. Las autoridades aseguran que la estrella de la bandera, que se muestra parcialmente tapada, podría representar la «estrella de David» (de seis puntas y no de cinco como la marroquí); por lo que consideran que «denota inclinaciones antisemitas flagrantes».
Por su parte, el autor del dibujo, Jalid Gueddar, al que el director del periódico le pedió «una caricatura amable» cree que esto es solo un intento más de coartar la libertad de expresión y de información en Marruecos. El caricaturista asegura que ha dibujado otras veces a miembros de la familia marroquí pero siempre para publicaciones de otros países, sobre todo en Francia.
Tanto Gueddar como el responsable del medio, Tuafic Buacharin, han sido condenados a un año de prisión (sin cumplimiento de pena) y a pagar una multa conjunta de 8.900 euros por «ofensa a la monarquía alaudí», según el Tribunal de Primera Instancia de Casablanca. Además, lel Ministerio de Comunicación han vetado también la distribución de diario El País en Marruecos por publicar en sus páginas la caricatura.
Gueddar se muestra indignado con la falta de libertad de información en su país. «En Marruecos todavía permanece la fatua (edicto religioso) del rey Hassan II que decía que no toleraría este tipo de prensa. Ellos saben que un dibujo hace más daño que un texto». Y mucho más una caricatura, ya que el grado de aceptación del humor como crítica es un indicador del grado de la libertad de expresión que posee. Pero mientras las autoridades marroquíes se empeñan en coartar ese derecho de los ciudadanos, en el país existen profesionales como Gueddar que creen firmemente en él y están dispuesto a todo para defenderlo: «Creo en lo que hago, en la libertad de expresión»
"Él vivió la profesión, promovió los valores, promovió la Paz y promovió la seguridad", dijo Manuel Melgar, ministro de Seguridad del país. El pasado octubre el fotoperiodista francoespañol Cristian Poveda fue asesinado en el cantón El Rosario, del municipio de Tonacatepeque.
Además de a la realización de reportajes fotográficos, Poveda también se dedicaba al cine. Este año había presentado el documental "La Vida Loca", película basada los integrantes de la pandilla Mara 18. Se trata de una agrupación juvenil delictiva de crimen organizado.
Hasta ahora no se conocen los autores del suceso, pero la Policía salvadoreña investiga a este grupo porque asegura que en la zona donde ha ocurrido el asesinato, hay presencia de las pandillas MS.
Norberto Miranda ha sido la última víctima del periodismo en México, el país más peligroso del continente americano para la libertad de prensa, según Reporteros Sin Fronteras. El asesinato de este periodista se producía el mes pasado cuando dos hombres no identificados entraron en la redacción del medio donde trabajaba, Radio Visión. Según el Comité de Protección de Periodistas, los agresores le dispararon veces en el cuello y el periodista murió en el acto. Miranda escribía con un estilo directo y claro sobre temas sociales en su columna semanal de internet, "Cotorreando con el Gallito" (pseudónimo con el que se le conocía) y vertía fuertes críticas con la situación de inseguridad que sufre Nuevo Casas Grandes. Las autoridades han informado a sus compañeros de profesión de que están revisando las columnas más recientes del periodista para encontrar el posible motivo del crimen. Pero este tipo de sucesos no ocurren de forma esporádica en el ámbito de la información de este país. En lo que va del año 2009, otros cuatro periodistas han fallecido en situaciones "poco claras" en México. “Norberto Miranda Madrid es el quinto periodista asesinado este año en México en una alarmante serie de homicidios que ha convertido a México en uno de los países más peligrosos en el mundo para ejercer el periodismo”, asegura Carlos Lauría, Coordinador senior del Programa de las Américas del Comité de Protección de Periodistas. El julio, las autoridades encontraron el cuerpo del presentador de radio de Acapulco, Juan Daniel Martínez Gil, golpeado y asfixiado. En mayo, secuestraron al reportero Eliseo Barrón Hernández en su casa y su cuerpo fuen encontrado al día siguiente en una zanja. El supuesto agresor, detenido por la Procuraduría General de la República, formaba parte de Los Zetas, organización delictiva cuyo principal negocio es el narcotráfico. El supuesto agresor explicó a los interrogadores que lo asesinaron para instruir a otros periodistas a no hablar sobre Los Zetas. En el mismo mes al reportero Carlos Ortega Samper le sacaron de su camioneta y le dispararon en las montañas de Durango. A la desoladora situación de los periodistas en esta república aprentemente democrática, se le añade la muerte a principios del 2009 del fotógrafo Jean Paul Ibarra. Este profesional recibió numerosos balazaos en Iguala, Guerrero. Lo peor de esta situación es la impunidad que sufren los agresores. En un informe elaborado por Reporteros Sin Fronteras, la organización asegura que ante este calvario que sufre la prensa mexicana actúan “la pasividad, la negligencia o la neutralización mutua de instituciones dedicadas a la libertad de prensa". Además, RSF también se refiere en el informe al "dejar hacer" del Gobierno central: “las autoridades se han convertido en cómplices e incluso