"El periodismo mantiene a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto"
Francisco Umbral

sábado, 24 de octubre de 2009

Cinco periodistas asesinados en 2009 en México

Norberto Miranda ha sido la última víctima del periodismo en México, el país más peligroso del continente americano para la libertad de prensa, según Reporteros Sin Fronteras. El asesinato de este periodista se producía el mes pasado cuando dos hombres no identificados entraron en la redacción del medio donde trabajaba, Radio Visión. Según el Comité de Protección de Periodistas, los agresores le dispararon veces en el cuello y el periodista murió en el acto. Miranda escribía con un estilo directo y claro sobre temas sociales en su columna semanal de internet, "Cotorreando con el Gallito" (pseudónimo con el que se le conocía) y vertía fuertes críticas con la situación de inseguridad que sufre Nuevo Casas Grandes. Las autoridades han informado a sus compañeros de profesión de que están revisando las columnas más recientes del periodista para encontrar el posible motivo del crimen. Pero este tipo de sucesos no ocurren de forma esporádica en el ámbito de la información de este país. En lo que va del año 2009, otros cuatro periodistas han fallecido en situaciones "poco claras" en México. “Norberto Miranda Madrid es el quinto periodista asesinado este año en México en una alarmante serie de homicidios que ha convertido a México en uno de los países más peligrosos en el mundo para ejercer el periodismo”, asegura Carlos Lauría, Coordinador senior del Programa de las Américas del Comité de Protección de Periodistas. El julio, las autoridades encontraron el cuerpo del presentador de radio de Acapulco, Juan Daniel Martínez Gil, golpeado y asfixiado. En mayo, secuestraron al reportero Eliseo Barrón Hernández en su casa y su cuerpo fuen encontrado al día siguiente en una zanja. El supuesto agresor, detenido por la Procuraduría General de la República, formaba parte de Los Zetas, organización delictiva cuyo principal negocio es el narcotráfico. El supuesto agresor explicó a los interrogadores que lo asesinaron para instruir a otros periodistas a no hablar sobre Los Zetas. En el mismo mes al reportero Carlos Ortega Samper le sacaron de su camioneta y le dispararon en las montañas de Durango. A la desoladora situación de los periodistas en esta república aprentemente democrática, se le añade la muerte a principios del 2009 del fotógrafo Jean Paul Ibarra. Este profesional recibió numerosos balazaos en Iguala, Guerrero. Lo peor de esta situación es la impunidad que sufren los agresores. En un informe elaborado por Reporteros Sin Fronteras, la organización asegura que ante este calvario que sufre la prensa mexicana actúan “la pasividad, la negligencia o la neutralización mutua de instituciones dedicadas a la libertad de prensa". Además, RSF también se refiere en el informe al "dejar hacer" del Gobierno central: “las autoridades se han convertido en cómplices e incluso

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