"El periodismo mantiene a los ciudadanos avisados, a las putas advertidas y al Gobierno inquieto"
Francisco Umbral

jueves, 31 de diciembre de 2009

El exilio, la última salida


Reporteros sin Fronteras ha hecho balance por primera vez de los periodistas que se han visto
obligados a abandonar su país. Las amenazas en el ejercicio de su profesión y en su vida han supuesto el exilio de 157 periodistas en todo el mundo.

Los ejemplos del 2009 han sido claros: más de 50 periodistas y bloggers iraníes abandonaron el país tras la represión que sufrieron después de la victoria de Almadineyhad y en Sri Lanka han sido alrededor de 30 periodistas los que han huido del país por miedo a sufrir represalias de la dictadura impuesta. Además, ser registran exilios en Guinea, Afganistán, Pakistán, México, Colombia y Etiopía.

Estos datos significan que el miedo protagoniza la vida de los periodistas en muchos países y da sus frutos. Prefieren el exilio a no poder ejercer su profesión con la base democrática que tan importante función requiere. A veces el éxodo es la úncica salida si el objetivo es hacer un periodismo plural e independiente. Pero los exiliados no lo tienen fácil. Según Reporteros Sin Fronteras "muchos pasarán meses, incluso años, en la esperanza de conseguir alguna forma de protección, o una hipotética reinstalación". Mientras tanto, el país de origen queda desinformado. Ausente de este derecho fundamental.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Balance: 76 periodistas asesinados y 33 secuestrados en 2009


En 2009 fueron asesinados en el mundo 76 periodistas, un 26% más que en 2008, y 33 fueron secuestrados, un 13% más que en 2008), según el balance anual de Reporteros Sin Fronteras. Asia, Africa, Europa, Magreb, Oriente Próximo y América son los países más afectados.

Además, el número de periodistas agredidos o amenazados ha subido de 929 a 1.456. Esto mismo ha sucedido con los medios de comunicación censurados, que han aumentado un 61% más (570 en 2009 y 353 en 2008). También se ha incrementado el número de informadores secuestrados (33 frente a 29, un 13% más).

Las guerras y las elecciones controvertidas son los principales peligros para los reporteros según esta asociación.

En cifras:
- 76 periodistas asesinados
- 33 periodistas secuestrados
- 573 detenidos
- 1456 agredidos o amenazados
- 570 medios de comunicación censurados
- 157 reporteros han abandonado sus países

martes, 22 de diciembre de 2009

Rusia, ¿un estado democrático?



La caída de los regímenes comunistas del Este de Europa generó en sus sociedades una euforia de la que fueron testigos los medios de comunicación. Prensa, radio y televisión difundieron los cambios que día a día liquidaban las instituciones comunistas. Pero una vez que la situación fue estabilizándose y que la democracia pluripartidista y la economía de mercado comenzaron a abrirse paso, se comprobó la dificultad para avanzar en el proceso.
Según Carlos Barrera en su libro Historia del Periodismo Universal, “la actuación pasiva de una población educada durante décadas en el adoctrinamiento más severo influyó en la inclinación manifiesta en buena parte de los profesionales a seguir dependiendo excesivamente de las fuentes de información oficiales, a mantener estrechos lazos con determinadas fuerzas políticas o intereses económicos y a olvidar así en ocasiones su misión de informadores y críticos con la realidad circundante”. Esto podría explicar la situación de dependencia en la que se encuentran la mayoría de los medios de comunicación rusos respecto a los poderes políticos y económicos, mostrando la realidad que interesa a éstos últimos ante la pasividad de la sociedad.
Pero la situación del panorama informativo en este país va más allá. La mayoría de los periodistas independientes o críticos se sienten amenazados por el Kremlin, forman parte de listas secretas de personas sospechosas de extinguir las estructuras de poder. Para ello se realiza un control exhaustivo de las mismas para encontrar su paradero.



Anna Politkovskaya, periodista crítica con el gobierno de Putin que apareció asesinada en su apartamento de Moscú en 2006, es el ejemplo más trágico de lo que le puede suceder a un periodista en Rusia. Fue tiroteada en el pecho y la cabeza cuando investigaba posibles casos de torturas en Chechenia, según aseguraban sus compañeros de profesión. La periodista había confesado en varias ocasiones haber recibido amenazas de muerte de los servicios secretos rusos, el Ejército y otras agencias de seguridad del Estado.Desde que Vladimir Putin llegó al poder a principios del año 2000, doce casos de asesinatos a periodistas han quedado sin resolver, según la Unión de Periodistas de Rusia (UPR). Entre ellos se encuentra la del periodista estadounidense Paul Klebnikov, director de la edición rusa de la revista Forbes, asesinado en junio de 2004. Además, estos profesionales se suman a una lista de más de 300 periodistas muertos o desaparecidos en Rusia desde 1991.